Aquí os traigo un recopilatorio de noticias y curiosidades gastronómicas de la última semana. Al tratarse del primero que hago, me he permitido incluir algunos guiños que tuvieron lugar a principio del mes de abril.

NOTICIAS Y OPINIÓN

DE ROBOTS Y PAELLAS

Una de las noticias relevantes de la última semana fue el robot capaz de hacer paellas. Ay, qué estremecimiento.

Es real y consiste en una fusión de brazo robótico y de un mecanismo capaz de controlar y mantener el fuego en el punto adecuado. Una creación de Be robot 5 y Mimcook.

La primera vez que lo leí la imagen, pensamiento y sentimiento que cruzaron mi cuerpo fue: la parte carbonizada. La vi, la pensé y sentí una tristeza profunda al imaginar por un momento que no habría más diferencias en cuánto al socarrat, el grado y cantidad del arroz quemado en el fondo de la paella.

Si tal y como apuntaba Albert Boronat, @aboronatmiro en twitter, el control del fuego fuese una de las claves del éxito, implicaría cientos y miles de paellas con una cocción uniforme. Con un probable resultado de cero partes quemadas, de cero discusiones para ver quién rasca esos últimos pedazos de cielo.

No obstante, después recordé un podcast, una charla sobre hamburguesas con Nicolás Papazián. En un momento determinado, comentó que el éxito de una de las cadenas de hamburguesas mencionadas era la consistencia. El cliente sabía que podía visitar cualquiera de los restaurantes de esa franquicia y encontrar exactamente el mismo producto. Concluía Papazián: «cuando un producto gusta, el cliente quiere encontrarlo tal y como lo conoció, sin cambios, sin influencias del lugar, ni el cocinero que haya detrás». Y eso es completamente cierto.

Esa dosis de realidad me hizo darme cuenta de que efectivamente, puede que ese regulador de fuego sea exitoso. Que tanto cocineros, como restaurantes, como clientes, agradezcan el tiempo y la homogeneidad ganadas.

Soy capaz de admitirlo e incluso aceptarlo. Sobre todo porque la realización de este hecho me lleva a pensar que en un futuro próximo, cuando todas las paellas sean cocinadas bajo estándares regulares, valoraremos todavía más las paellas de domingo en familia donde nadie nos podrá arrebatar nuestras peleas por el socarrat.

PREMIOS GASTRO

Algo más ocurría a finales de abril, Yanet Acosta ganaba el XXVII Premio Nacional de Periodismo “Álvaro Cunqueiro” por la dirección y coordinación del monográfico dedicado a la gastronomía de la escasez de The Foodie Studies Magazine.

Desde @FoodieStudies compartían:

El acta del jurado destaca la solidez de los artículos desde el punto de vista de la investigación que incluye este número de The Foodie Studies Magazine y “su capacidad de influencia en la cocina y por incorporar trabajos de periodistas, investigadores y cocineros

Premio que refleja la dedicación de The Foodies Studies en: «ampliar la mirada de nuestra profesión para ver de manera transversal la gastronomía y divulgar y compartir nuestro conocimiento.» en palabras de Yanet Acosta.

Por mi lado, como participante en la sección libre me siento también honrada de haber podido formar parte de un proyecto que ha recibido tal reconocimiento. Aquí mi contribución a esa mirada a la escasez.

 

GASTROCURIOSIDADES

PINK CABINETS

Esta semana Hannah, @Weinbergrrrrr en twitter, nos proponía un reto: encontrar dónde estaba la nevera en la siguiente fotografía

 

Fuente Twitter @Weinbergrrrrr

¿Ya lo tenéis? Puede que lo hayáis adivinado por un ligero cambio en el material o por esa zona en la que los imanes, al más estilo frigorífico, sostienen los papeles, sí, son los aparentemente armarios rosas de la esquina superior derecha.

Se trata de los Pink Cabinets de Refrigeration Center, un invento diseñado en los años 50 que nos dejó imágenes como estas:

Algún otro curioso como Ken Booth también le dedicó unas palabras a este tipo de refrigerador y el porqué este invento estaba destinado a desaparecer.

Aunque el diseño en la pared era moderno e innovador, no permitía una buena dispersión del calor, sobrecalentando el motor y provocando que fuesen múltiples las ocasiones en las que dejaba de funcionar.

Por esa más que suficiente razón, dejó de venderse para pasar a convertirse en reliquia para los curiosos gastronómicos.

REIMAGINANDO LA GASTRONOMENCLATURA

Por otro lado, en el mes de abril Gastronomic History, @GastroHistory, compartía la ocurrencia de @nathanwpyle un dibujante que decidió inventar nombres alternativos para platos mundialmente conocidos.

 

Obra de @nathanwpyle

¿Cuáles son vuestros favoritos? Los míos wheat wands y hardened tears of the candyman. Que traducidas quieren decir: varitas mágicas de trigo y lágrimas duras del señor de los dulces.

Añadiría el hummus, cómo un tsunami de garbanzos y el guacamole como el verde del deseo.

Comparte tus ocurrencias en mi último post de Instagram.

EN LA COCINA

Abril, es el mes de la primavera, de las celebraciones, del amor, de los libros y las rosas. En abril, dediqué unas palabras al patrón de Catalunya por Sant Jordi, 23 de abril. Se titula: «Sant Jordi, una cuina lletraferida» que podéis leer aquí en catalán.

Lo que muchas personas desconocen es que este día reflejo de alegría va seguido de cerca por la conmemoración de la tragedia, el dolor, la injusticia y la impotencia.

RECETA ARMENIA

El 24 de abril se conmemora el Genocidio Armenio a manos del imperio Otomano de principios de siglo XX. Por esa razón, hoy concluyo el recopilatorio con una receta casera de Lavash, un pan típico armenio, del que hablaba hace unos meses en plena guerra de Artsakh, símbolo de sustento y continuidad.

INGREDIENTES

x5 personas aproximadamente 20 lavash

750 g de harina

7 g de sal

10 g de levadura deshidratada o 25 g de levadura fresca

5 g de azúcar

15 g de mantequilla derretida

150 ml de agua templada

150 ml de leche templada

ELABORACIÓN

En caso de utilizar levadura deshidratada, mezclar el agua templada, la levadura y el azúcar. Remover hasta la aparición de las primeras burbujas y dejar reposar unos minutos. Esto ayudará a que la levadura esté activa.

En un bol mezclar la harina, la mantequilla y la leche. Añadir la mezcla de levadura y remover poco a poco. La textura debería ser cada vez más firme, en caso de quedar muy pegajosa, incorporar harina en cucharadas hasta acercarnos a la consistencia deseada. Una vez la masa sea maleable, amasaremos durante 10 minutos en una superficie enharinada. Haremos una bola con la masa, la cubriremos ligeramente en aceite y la dejaremos reposar una hora cubierta con un trapo.

A continuación, elaboraremos entre 15 y 20 pequeñas bolas. Al cocinar la versión casera, sin tonir, prepararemos una sartén grande con ligeras gotas de aceite. Extenderemos la masa de la bola y la cocinaremos en la sartén hasta que aparezcan las primeras burbujas o manchas marrones características, y giraremos.

Seguiremos el mismo proceso con el resto de las bolas. Servir con mucho afecto, de acompañamiento de desayuno o junto a un café armenio.

Imagen: Mujer cocinando Lavash en Noravank, Armenia. Por Ji-Elle.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.